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Rindes lo que comes

En este momento de la preparación, casi en la recta final, es en el que debemos mantener un ritmo constante y tratar que nuestro rendimiento cognitivo y de trabajo sea óptimo y regular.

Por ello, es conveniente atender y profundizar en los detalles diarios que lo posibilitan, de entre los que destaca la alimentación saludable enfocada a conseguir el 100% en nuestras sesiones de estudio y preparación.

Primeramente, debemos ser conscientes de que el cerebro, pese a que supone solamente entre el 2% y el 3% del peso del cuerpo, consume entre el 25% y el 30% de la glucosa y oxígeno del organismo. Es por ello que, en base a la consulta de las investigaciones más recientes y actualizadas, seguir una alimentación saludable mejora el metabolismo energético y la plasticidad sináptica, fundamentales para optimizar el rendimiento cognitivo.

Con esta serie de evidencias, ¿existen alimentos recomendados para mejorar objetivamente en mi oposición?

Aquellos ricos en Omega3, como el salmón, el atún, el kiwi o los frutos secos, producen un incremento de la proteína BDNF; mientras que los que contienen polifenoles, destacando las legumbres, las frutas como la uva, fresa o granada, y verduras como la remolacha o la berenjena, mejoran la conectividad sináptica.

Referente a las vitaminas, destacar aquellas más relacionadas con la memoria, como son la vitamina B y el ácido fólico, presente en arroz, pescado y huevos.

En este punto conviene remarcar que, siempre en el contexto de la optimización del rendimiento del cerebro, se deben evitar las comidas envasadas, la bollería, edulcorantes artificiales, bebidas y refrescos, y las grasas saturadas.

Ahora bien, ¿cómo podemos estructurar las comidas diarias? En la actualidad, enfatizando en los periodos donde buscamos un alto rendimiento de trabajo y estudio, se recomienda realizar 5 comidas al día, las cuales, siguiendo las recomendaciones del plato para comer saludable de la Universidad de Harvard, seguirían las siguientes proporciones para cada comida:

– El 25% de la cantidad deberá ser cereales, pan de trigo, pasta o arroz, limitando los refinados.

– La inclusión de proteína saludable como pescados, aves, legumbres y nueces, supondrá el 25%.

– Para el 50% restante del plato se recomiendan vegetales (sobre el 30%) y frutas (el 20%).

– Todo ello, sin olvidar tomar agua, té o café, y usando aceite de oliva o canola para cocinar o como aliño.

No olvidemos que lo que es bueno para el intestino, es bueno para el corazón y es bueno para el cerebro.

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