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Me estoy relajando

¿Cuántas veces hemos escuchado o pronunciado las palabras que pueden ser el auténtico #trendingtopic de todo proceso de oposición?: “Me estoy estresando”.

Primeramente, debemos entender que estamos frente a una respuesta fisiológica del organismo. Cuando estamos estudiando, preparando los materiales o a punto de realizar alguna prueba de la oposición, el sistema nervioso simpático se activa como señal de alerta, provocando tensión, ansiedad y estrés. Pensemos que, desde la prehistoria y hasta nuestros días, es necesario un mecanismo que haga frente a las amenazas que detectemos.

En cambio, el sistema nervioso parasimpático produce el bienestar y potencia la atención y el rendimiento cognitivo, mediante la segregación de endorfinas, serotonina, dopamina y oxitocina. De esta forma, aumentará exponencialmente nuestra capacidad de memorización y el razonamiento, mejorará nuestra toma de decisiones y crecerá nuestra atención, multiplicando las posibilidades de aprendizaje.

Ahora bien, ¿cómo podemos dar un vuelco a esta reacción primaria y conseguir optimizar nuestra eficiencia y la optimización de nuestros recursos ante el difícil proceso de una oposición? La respuesta es una palabra compuesta por 5 letras: PARAR.

Debemos ser conscientes de nuestro propio cuerpo y entender la psique, qué sucede emocionalmente y los tipos de pensamientos que tenemos. No los ocultemos, sino relacionémonos con ellos sin alimentarlos, seamos conscientes de cómo se asocian estas emociones y pensamientos y qué desencadenan. Démonos un tiempo y miremos hacia atrás, en perspectiva, tomando las riendas de nuestras sensaciones y la realidad.

Además, a continuación exponemos 3 consejos diarios para detener la mente y coger impulso hacia nuevos límites:

  1. Reflexiona cómo te sientes y sé consciente de los estímulos que perciben tus 5 sentidos: oído, vista, olfato, gusto y tacto.
  2. Haz un doble escáner sobre ti mismo: cuerpo y mente, e identifica las emociones que te invaden en ese momento. Atiende, entiende y enfoca.
  3. Sigue una respiración natural y consciente. Ten en cuenta que ésta nos guía para centrar la atención y el foco.

De esta forma, a la hora de estudiar o en cualquier otro momento estresante relacionado con la oposición y ante cualquier periodo de ansiedad, para y observa, acepta y afronta la situación y verás cómo, progresivamente y de forma consciente, todo se diluye poco a poco y este control inhibitorio mejora las funciones ejecutivas relacionadas con la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva.

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