pexels-rodnae-productions-7092533

Llegó el momento

En conexión con entradas anteriores, conviene destacar la importancia de la previsión y la planificación de todos los detalles a la hora de afrontar las pruebas de la oposición. Una vez nos sentamos en la silla y frente a la mesa sobre la que escribiremos nuestro examen, nada debe quedar al azar y todo debe estar cuidadosamente previsto.

Una de las primeras dudas puede ser si conviene preguntar al tribunal sobre aspectos generales de la prueba. El consejo es, en estos momentos, evitarlo, siempre que sea posible. Para ello, existen actos de presentación y  siempre es mejor dejar que otros aspirantes pregunten sobre el número de colores que podemos utilizar, si está permitido subrayar, si podemos utilizar mayúsculas… Recuerda consultar y analizar todos los documentos que facilita la comisión de selección, pues son dudas que se suelen aclarar en ellas.

Ya sentados en la silla, habremos sido precavidos a la hora de no llevar el teléfono móvil en el bolsillo, ya que incluso apagado podría sonar una alarma, lo que conllevaría la expulsión del proceso.

Al empezar el examen, pondremos el cronómetro de nuestro reloj digital a cero y realizaremos una respiración profunda. En los primeros momentos, trata de frenarte, cuida la presentación, los márgenes, las tabulaciones, redacta en impersonal, utiliza acrónimos referenciados, emplea enlaces, dedica tiempo a las tablas e ilustraciones. Recuerda no dejar el tema inacabado nunca, evita emplear oraciones muy largas y utiliza muchos ejemplos que demuestren tu dominio del tema.

A la hora de salir del aula, muestra empatía con el tribunal, ofrece siempre tu mejor cara, facilita su trabajo y la corrección.

“Lo creas o no cualquier detalle cuenta, por muy pequeño que sea”.

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

¿Alguna duda?

Déjanos tu mensaje y un teléfono y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

× ¿Dudas?