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En la unión está la fuerza

¿Es el trabajo interdisciplinar una moda pasajera? ¿Es conveniente utilizarlo en las programaciones para la oposición docente? ¿De qué manera lo podemos plasmar de forma útil, práctica y creíble?

A continuación se trata de razonar las respuestas a estas tres preguntas que articulan la presente entrada.

El trabajo interdisciplinar NO ES UNA MODA PASAJERA. De hecho, tiene su origen en el año 1937, en el sociólogo Louis Wirth, en base a la demanda del conocimiento del objeto de estudio de forma integral. Y en relación con ello, en pocos campos se puede intuir más conveniente que en el desarrollo de un alumnado competente a través de todas las materias curriculares en la Educación Obligatoria y Postobligatoria.

En esta línea, ES CONVENIENTE utilizarlos en las programaciones de la oposición docente, ya que aportan valor hacia un aprendizaje significativo del alumnado, a través de la apreciación de su aplicación en la vida real, donde las habilidades necesarias para relacionarse con el medio no están diferenciadas y alojadas en compartimentos estancos.

Por otro lado, es recomendable ALEJARSE de las propuestas, por muy innovadoras que parezcan, en las que SE HACE POR HACER. Así, se debe partir de la adquisición de las competencias clave del alumnado y la consecución de los objetivos de la etapa educativa a través de las habilidades y destrezas que se extraen de los contenidos, mediante la comprobación de los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje evaluables. Todo ello, mediante el uso de aquellas metodologías que se considere y reconozca que mejor lo promuevan.

En este sentido y a la hora de aplicar el trabajo interdisciplinar,  las temáticas que pueden servir de base relacional en el currículum actual pueden ser: la actividad científica; la salud; los seres vivos y el medio natural; la tecnología; los materiales y la energía; la sociedad y la cultura actuales y pasadas; el arte y la geometría; los números; la probabilidad y estadística; la educación musical y audiovisual; entre otras.

Y los productos finales hacia los que enfocar la complementariedad de las asignaturas y materias pueden ser, a modo de ejemplo: podcast educativo, periódico escrito o informativo audiovisual, jornadas de talleres o aplicaciones prácticas con temáticas relacionadas, visitas interactivas a organizaciones que se relaciones con varios ámbitos de aprendizaje, montajes de video o investigaciones, serían algunas ideas entre sus infinitas posibilidades.

“Ir juntos es comenzar. Mantenerse juntos es progresar. Trabajar juntos es triunfar” (H. Ford)

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